Los lácteos, entre los que se encuentra el queso, son alimentos muy completos y equilibrados debido a la riqueza y variedad de sus componentes nutritivos. Se consideran alimentos básicos y uno de los pilares de la dieta ya que poseen unas magníficas cualidades nutricionales que contribuyen a satisfacer los requerimientos energéticos y nutricionales de los diversos grupos poblacionales.
Los productos lácteos pueden llegar a aportar el 65-75% de la cantidad diaria recomendada de calcio para un adulto (CDR). Una investigación realizada por Umesawa y col. para el JPHC Study Group, pone de relieve una asociación inversa entre la ingesta de calcio procedente de lácteos y el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.
Este importante estudio prospectivo refleja el impacto de la ingesta de calcio procedente de lácteos en la protección frente a las enfermedades cerebrovasculares y añade una evidencia científica que avala la conveniencia de aumentar el consumo de lácteos, especialmente en poblaciones que toman menos de la cantidad aconsejada (2-3 raciones/día), para conseguir una mayor protección frente a accidentes cerebrovasculares.
Decálogo de los Lácteos
1. El cardiólogo y el médico de atención primaria son profesionales directamente implicados en la educación nutricional más saludable para el corazón. Por ello, su conocimiento y capacidad de transmitir unas pautas nutricionales adecuadas son esenciales para potenciar la salud cardiovascular.
2. Es aconsejable seguir las pautas nutricionales reflejadas en la pirámide de la alimentación, adaptadas a la realidad española. Para el adulto, el número de raciones recomendadas es de 2-3 raciones diarias de lácteos.
3. Los lácteos son alimentos muy completos y equilibrados debido a la riqueza y variedad de sus elementos nutritivos. Por ello se consideran uno de los pilares de la dieta, tanto durante la niñez y adolescencia como en la edad adulta.
4. Los productos lácteos son alimentos especialmente ricos en proteínas y calcio de fácil asimilación, capaces de satisfacer los requerimientos energéticos del adulto. El gran aporte de calcio proporcionado por los productos lácteos (65-75% de la Cantidad Diaria Recomendada) resulta notable no sólo en cantidad sino también en biodisponibilidad.
5. Las proteínas lácteas cubren las necesidades de aminoácidos del ser humano, ya que contienen todos los aminoácidos esenciales. Estas, dada su elevada digestibilidad y valor biológico, se definen como proteínas de alta calidad.
6. Las proteínas de la leche, tras la acción de las bacterias lácticas durante la fermentación, dan lugar a péptidos bioactivos con posible efecto antihipertensivo, antioxidante, inmunomodulante y antimicrobiano.
7. Constituyentes de los lípidos presentes en los productos lácteos, como el ácido butírico, la esfingomielina y el ácido linoleico conjugado, pueden tener efectos cardioprotectores.
8. La amplia variedad de productos lácteos permitirá adecuar el lácteo que mejor se adapte a las necesidades de cada persona.
9. Los lácteos presentan muy buenas cualidades para convertirse en alimentos funcionales que, manteniendo los atributos sensoriales de los tradicionales, proporcionan beneficios para la salud, como la cardiovascular, más allá de los efectos nutricionales habituales.
10. Entre los beneficios de los lácteos sobre la salud cardiovascular se pueden citar su ayuda para mantener el peso y reducir el porcentaje de grasa corporal, su contribución a un mejor equilibrio nutricional, o la protección frente a factores de riesgo cardiovascular (presión arterial elevada, resistencia a la insulina, agregación plaquetaria o desencadenantes del proceso aterosclerótico).
Fuente: Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL)

La calidad nutritiva de la leche y queso de oveja
En el momento presente, la principal justificación económica de la producción de leche de oveja reside en su elevado contenido en sólidos, lo que garantiza su mayor rendimiento quesero en comparación con la leche de vaca. Sin embargo, muy pocas veces se piensa en la leche de oveja como un alimento de extraordinario valor nutritivo, rico en nutrientes esenciales y principios bioactivos (beneficiosos para la salud humana) y con grandes potencialidades como alimento actual y de futuro en la dieta humana. Es precisamente en esta calidad nutritiva de la leche de oveja (y sus derivados) y en su asociación con la salud del consumidor donde hay que buscar nuevos argumentos económicos para su viabilidad económica futura ...
Carlos Gonzalo Abascal – Universidad de León – www.unileon.es
José Antonio Asensio – Consorcio Promción del Ovino – www.lechedeoveja.com